En caso de un accidente automovilístico, es fundamental mantener la calma y actuar con responsabilidad. Aquí te explicamos los pasos recomendados por las aseguradoras para que tu proceso de reclamación sea exitoso.
Si estás en condiciones de hacerlo, revisa que tú y los demás involucrados estén bien. Si alguien requiere atención médica, llama inmediatamente a los servicios de emergencia.
A menos que estés en una situación de peligro (como en medio de una avenida), evita mover el vehículo hasta que llegue el ajustador de tu aseguradora. Esto permite que se haga un peritaje adecuado.
Ten a la mano tu póliza o número de cliente. Llama al número de atención de siniestros de tu aseguradora y proporciona los datos del accidente, ubicación y placas del vehículo.
El ajustador es el representante de la aseguradora. Al llegar, te guiará en el proceso, tomará fotos del accidente y te pedirá documentos como licencia, tarjeta de circulación y póliza del seguro.
No aceptes culpabilidad ni realices pagos a terceros sin consultar antes con el ajustador. Esto puede afectar la validez de tu seguro.
Asegúrate de comprender cualquier documento que te pidan firmar. El ajustador debe explicarte claramente qué estás firmando.
Guarda el número de siniestro proporcionado por el ajustador y utiliza los canales de atención (como apps o sitio web) para seguir el estado de la reparación o indemnización.
Llevar siempre tus documentos en regla, revisar el estado de tu vehículo y contar con un seguro vigente puede marcar la diferencia en una situación de emergencia.